HISTORIA

 EL SIGLO XX
 
Al comenzar el siglo veinte, un nuevo interés en la música barroca y una escasez de instrumentos de época hicieron volver al reto de crear instrumentos de acuerdo a las especificaciones barrocas. Hoy en día, los grupos de música clásica que anuncian el uso de «instrumentos originales», realmente no tocan en instrumentos de época. Aunque hay algunos pocos instrumentos fabricados por famosos luthiers o violeros, muchos de sus instrumentos son reproducciones modernas hechas con la técnica antigua, que siguen siendo valiosos por su sonoridad, más no por su antigüedad. Los violines antiguos y verdaderamente «originales» tienen precios muy altos, y son conservados por coleccionistas o intérpretes como verdaderos tesoros. A estos violines se les han dado nombres propios, que pueden hacer referencia a algunas de sus características o a la familia que los posee. No se conoce el destino final de todos los violines Stradivari que aún existen; los tres que han sido considerados como los de mejor sonoridad en el mundo son el «Alard», vendido en Londres en 1982 por más de un millón doscientos mil dólares; el «Delfín», actualmente en poder de los herederos de Jascha Heifetz; y el «Mesías», perteneciente al museo Ashmolean de Oxford